"En las faldas de la imponente sierra de Xico, Veracruz, donde la brisa de la montaña besa cada amanecer, comenzó nuestra historia."
Todo dio inicio en 1970, labrando con respeto y devoción las primeras parcelas de café arábigo guiados por el compás de las lluvias y la sombra del bosque de niebla.
A través de un minucioso avance técnico en el cultivo sostenible y recolección selectiva a mano, perfeccionamos la producción final para dar ese toque único y suntuoso en taza: notas profundas de chocolate de metate, piloncillo y un aroma inolvidable.